Última actualización: 13 de septiembre de 2026
Estos Términos aplican a cualquier compra que hagas en una tienda creada con Yumi. Te recomendamos leerlos antes de confirmar un pedido.
Yumi no vende productos ni servicios. Yumi es la plataforma de tecnología que usa el comercio ("el Vendedor") para mostrarte su catálogo y armar tu pedido. La venta, el cobro, la preparación y la entrega del pedido son responsabilidad exclusiva del Vendedor de la tienda donde compraste. Cualquier reclamo sobre un producto, un precio, un pago o una entrega debe dirigirse directamente al Vendedor, por el mismo WhatsApp donde hiciste el pedido.
Elegís tus productos en el catálogo, cargás tus datos de contacto y entrega, y al confirmar se abre WhatsApp con un mensaje pre-armado dirigido al Vendedor. El pedido recién queda confirmado cuando el Vendedor te responde aceptándolo. Los precios, stock, promociones y medios de pago los define cada Vendedor.
Si compraste a distancia (como es el caso de un pedido armado en Yumi), tenés derecho a arrepentirte de la compra dentro de los 10 días corridos desde que recibiste el producto o se celebró el contrato, sin costo y sin tener que dar explicaciones (art. 34, Ley 24.240).
Este derecho no aplica a productos perecederos ya entregados y pagados (por ejemplo, comida preparada) — es la excepción que prevé la propia normativa para este tipo de bienes. Para el resto de los productos (ropa, artículos de hogar, tecnología, etc.) el derecho de arrepentimiento sí corresponde.
Escribile al Vendedor por el mismo chat de WhatsApp donde hiciste el pedido, indicando el número de pedido y tu intención de arrepentirte de la compra. El Vendedor tiene la obligación de aceptar tu arrepentimiento cuando corresponda, sin costo adicional para vos.
El nombre, teléfono y dirección que cargás al hacer un pedido se envían directamente al Vendedor para que pueda procesarlo. Más detalle en nuestra Política de Privacidad.
Si un Vendedor no respeta tus derechos como consumidor, además de reclamarle directamente podés hacer una denuncia ante la Dirección Nacional de Defensa del Consumidor de tu jurisdicción.